LA BÚSQUEDA CONTINÚA

IMG_0087.JPG Ya de vuelta a la vida cotidiana, a las tareas, después de un verano jugosito, lleno de experiencias, continúa nuestra búsqueda tras unos pasos, unas huellas que no sabemos adónde nos guiarán, pero no tengas miedo que el destino es la paz, la felicidad.

Nos gusta vivir bien, para que engañarnos; ponerse en camino supone un esfuerzo un deseo que nos impulsa a salir, “a levantarse del sofá”. Nos gusta comer bien ¡¡pasarlo genial!! Pero también hoy el Señor nos invita a “pisar el suelo” a vivir lo real y a vivir para el  Cielo, por eso tengamos la actitud de mirar alrededor, mirar a quien camina a tu lado, mirarle a los ojos, ponernos a la misma altura; todos somos hijos de Dios, quien tiene más y quien tiene menos, por eso esta semana con San Pablo os animo a combatir bien el combate de la Fe y del Amor para conquistar la VIDA, si esa es la meta que buscas, que anhelas, que sueñas…

ÁNIMO porque ya estás muy cerca…

Madre Elena Herrera de San José

Madres de los Desamparados  y de San José de la Montaña

@quierosermd

@elenahcmd

¿Y si… el “bolsillo”es el tuyo?

¿Quién es el verdaderamente rico? No hace falta ser muy elocuente para darse cuenta de que nuestra sociedad ahora, especialmente en algunos lugares del mundo, muy localizados por cierto…, existe un anhelo de riqueza material y de un estatus adquirido de bienestar que dista mucho de lo que está viviendo y está al alcance de la mayoría de personas en nuestro mundo. Y esta realidad no es nueva… bien la conocemos y parece que nos estamos acostumbrando a ella…

daviniaPero… ¡Qué locura! Unos se afanan por tener y acumular… y a otros no les llega ni para el día… ¿Cómo resolver esta situación? ¿Realmente queremos cambiar nuestro mundo? Estoy segura de que todos queremos que el mundo mejore y que todos los bienes estén bien repartidos… de verdad, no me cabe la menor duda de que así es en la mayoría de personas. Sin embargo, la cosa cambia cuando, en ese reparto equitativo… por el bien común, se ve afectada nuestra “riqueza”, por muy pequeña o grande que sea… Al final acabamos pensando que sí, está bien, pero no con lo mío, ni que me lo toquen mucho… mejor que sea de los demás, que sea de lo que cobran los que más tienen, los gobernantes que se rebajen los sueldos, etc. Y esto está bien… pero nos tiene que “doler” el bolsillo a cada uno, como una campaña de Cáritas nos proponía hace unos años.

Por ello, me vuelvo a cuestionar… ¿de verdad queremos cambiar el mundo? Porque lo que está claro es que para que haya cambio tiene que afectar al “bolsillo” de cada uno, empezando desde lo pequeño.

Apostemos por una cultura del bienestar común, de cuidar nuestro mundo, cuidando lo que tenemos y compartiéndolo. Aprovechemos lo que tenemos… y busquemos juntos el sueño de Dios que es el Reino.

Tengamos en cuenta lo que le pasa al hombre que Jesús presenta en la parábola… ¿será que nos puede pasar? Alerta a nuestras “riquezas”, que por poco o mucho que sea, se nos puede pegar el corazón a ellas, y olvidar que nuestra vida depende de Dios y que no sabemos el día ni la hora de nuestro encuentro con Él. Acumulemos riquezas en el cielo… Estas sí son las verdaderas, las que dan felicidad.

Atrévete a buscar primero el reino de Dios y su justicia… y lo demás vendrá por añadidura.

Davinia Martínez Sempere @Davinia_mss

Misionera del Santísimo Sacramento y María Inmaculada

http://www.misionerasdelsantisimosacramento.org

Buscando y encontrando… ¿este verano?

Estamos en verano y puede que nuestra búsqueda se haya intensificado con convivencias, peregrinaciones,experiencias reales…

Pide, no tengas miedo de pedir que el Señor te muestre el camino que has de seguir porque ÉL dijo “pedid y recibiréis”, ” buscad y encontraréis “. ¡¡Pues ya está!!,  si buscas, el Señor te dice que lo vas a encontrar. Ten paciencia.

fe6626b5-f576-46f0-bd5b-b9ac4a75c895.jpg¿Será que en esa experiencia, que has vivido o vas a vivir este verano, esté el Señor esperándote con los brazos abiertos, para decirte ” venga, no le des más vueltas, eres precios@ a mis ojos y yo te amo”?

¿Qué? ¿Qué no sabes hablar con Él? Mira, escucha lo que te dice a ti, repite una y otra vez… “hágase tu voluntad ” y todos nos uniremos a ti en la oración del padrenuestro, pidiendo que te de la fuerza para dar el paso definitivo en tu vida. NO TENGAS MIEDO.

Madre Elena Herrera de San José

Madres de los Desamparados y San José de la Montaña
@quierosermd

“Andas inquieta y nerviosa”

“Marta, Marta, andas inquieta y nerviosa con tantas cosas”.

“Inquieta”, “nerviosa”, “con tantas cosas”… creo que cada una de estas palabras me definen a la perfección… definen casi casi cada uno de los momentos de mi día a día y del día a día de muchas de las personas que tengo a mi alrededor.

Parece casi imposible hacer un alto en el camino, detenerse y…mirar… mirar a nuestro alrededor a ese “alrededor” que REALMENTE IMPORTA y, también, mirar arriba, más allá de nuestras preocupaciones, mirar a Quien tiene en Sus manos tu DESCANSO, TU PAZ.

Sin título-6Aun sabiéndolo, estamos tan acostumbrados a CORRER, a LAS PRISAS… que casi casi nos sentimos más cómodos en ese estado de “agitación permanente” porque, posiblemente, si nos detuviésemos el tiempo necesario, nos encontraríamos con nosotros mismos,  nos encontraríamos con esa “búsqueda” interior que nos da “no sé qué” afrontar. Nos encontraríamos con lo que somos, con lo que tenemos y con lo que NO TENEMOS. Somos conscientes de que  “María ha escogido la parte mejor, y no se la quitarán”, somos conscientes de que… También nosotros podríamos hacerlo.
María se ha dado cuenta de que la “agitación” (que no el trabajo), de que el “nerviosismo” (que no el servicio) no conducen a la única cosa que es “necesaria”, la única que NADA te quitará. María se ha sentado con Él, consciente de que lo demás puede esperar… de que la ocasión es única y que no se terminará el mundo por dejar alguna cosa para después.

Siéntate, encuéntrate con Él, DESCANSA… porque, lo demás, aunque no lo creas… puede esperar.

Noemí Saiz @buscoalgomas

www.buscoalgomas.com 

Los Tres Pies del Gato

Siempre buscando los tres pies al gato. ¿Acaso no sabía que debía hacer para ganar la vida eterna? Para hacerse el interesante, o tener algo a preguntar; a veces hacemos preguntas para quedar bien y no comprometernos. Pero le salió mal. Porque el Señor que ve en el interior de los corazones le hace responder a él mismo. Y eso ya le compromete.

Como quien no dice nada, para arreglarlo, y no verse comprometido por ese: Haz esto y vivirás, le pregunta a Jesús quien es su prójimo. Como si no lo supiera. Pero hoy me pregunto yo cuántas veces no he hecho la misma pregunta a Jesús, aún sin formularla con los labios. Cuántas veces no quiero ver que la pesada de turno que me toca al lado, ese es mi prójimo. Que sea pesada no me justifica.

Quien murmura de mí, quien es egoísta, quien no me deja hablar, quien piensa distinto, quien siempre quiere tener la razón (con lo que a mí me gusta que me den la razón), ése es mi prójimo.

Y hoy Señor, 13567517_267035760338924_7294606499529673129_n.jpgante ti, debo confesar cuantas veces he pasado de largo. Como el sacerdote,  o como el levita. He pasado de largo, no parándome a escuchar, no queriendo abrir mi corazón a sus razones, no aceptando opiniones contrarias a las mías.

Pero más grave Señor, también he pasado de largo de los que sufren; ya sé que sin querer, pero lo he hecho. Porque cuántas veces la gente que anda pidiendo en la calle más que limosna necesita que alguien los ayude, los escuche, les diga dónde ir, o dónde comer. Suelto mi moneda, que no es como la de la viuda pobre, porque es la moneda que me sobra, y me quedo tan tranquila. Debería darme vergüenza. Tú viniste por los pobres, los pecadores, los más deshechos. Y yo, mirando para otro lado.

Y no solo esos. ¿Qué sé de mis vecinos? De sus necesidades, de sus preocupaciones, de sus hijos, del trabajo, de los estudios. De su corazón.

¿Qué sé, Señor, de toda mi familia? De sus sentimientos, de su vida de oración, de sus necesidades afectivas. Porque me puedo preocupar por los pobres de la calle, los enfermos del Cottolengo, etc. y olvidarme que los que tengo al lado están sufriendo, con o sin razón, pero sufren. Quizás han sido “apaleados” por la vida, quizás no han encontrado el cariño que esperaban, quizás no los he escuchado lo suficiente. ¡Hay tanta vida rota por el camino!

Y luego decimos de los jóvenes. ¡Pues anda que los cuarenton@s, cincuenton@s, etc.!

Para todos hay.

Hoy, Señor, me doy cuenta de que el mundo mejor lo construimos cada día, poco a poco, con los que tenemos cerca, porque irradiando bondad y amor, se construye un mundo en paz y justicia. Haciendo de samaritanos, poniendo nuestras manos y confiándote a Ti, Señor, los resultados. Ese es nuestro granito de arena en la construcción de Tu Reino.

¡Que seas un buen@ samaritan@!

Sor María Trinidad

Monasterio de Santa María de Refet – Orden de San Jerónimo

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¡¡PONTE EN CAMINO!!

¡Ponte en camino! La mies es abundante y los obreros son pocos. ¡Ven y camina conmigo! Yo te envío ¿Qué te retiene? ¿A qué tienes miedo?  ¿Quién te lo impide?

¿Tu fragilidad? Te envío como cordero en medio de lobos, te envío en fragilidad y mansedumbre, Yo seré tu fuerza.

¿Los demás? ¿El qué dirán? Te voy a dar poder para pisotear serpientes y escorpiones, si confías en mi, ningún ejército enemigo te podrá derrotar.

¿La soledad? Irás de dos en dos, en comunidad y formarás parte de la gran familia de la Iglesia

¿Te preocupa si serás capaz? No busques seguridades en Ti, ni talega, ni alforja, ni sandalias… Yo soy Tu salario, tu  garantía, tu recompensa, Tu alimento, Tu sostén, Tu fuerza ¡Yo cuido de los míos!

TREN REDES copia¡Ponte en camino! Volverás contento, contenta. Tu alegría será más de lo que esperas, más que curar enfermedades, aliviar soledades y tristezas, luchar contra las pobrezas, expulsar demonios, soltar cadenas, devolver dignidades, generar vida nueva… Tu alegría será más que anunciar con tu vida y tu palabra que Reino de Amor que está cerca. Tu alegría seré Yo, Será tu nombre y tu vida habitando el cielo.

¡Ponte en camino! ¡No te detengas!. Te nece
sito. La mies es abundante y los obreros son pocos.

Inma (Comunidad Villa Teresita)

inmasolerg@yahoo.es/ 660121398                                                                                                       http://www.villateresita.org

DOS PERSONAJES, DOS ACTITUDES Y UNA PROPUESTA

Un fariseo, un hombre religioso y observante de la ley, invita a Jesús a comer a su casa. Jesús, que no tiene prejuicios ni hace acepción de personas, acepta la invitación. De entrada, desconocemos el nombre del fariseo en cuestión. Podemos deducir que la intención del evangelista es que se sienta interpelado cualquier creyente que adopte actitudes similares. Veamos:

  1. Simón se cree en la verdad porque cumple la ley, por consiguiente, su conciencia está tranquila y no encuentra de qué arrepentirse. (“Al que poco se le perdona poco ama”).
  2. No descubre la actitud compasiva y acogedora que Jesús le brinda a la mujer que llora desconsolada y arrepentida.
  3. Se escandaliza de que Jesús tenga un gesto de ternura poniendo su mano sobre una mujer impura, porque lo prohíbe la ley y Él mismo se hace impuro.
  4. Sospecha, duda, de Jesús (“si este fuera profeta, sabría quien es esta mujer”)
  5. Y los demás comensales, fariseos también, se escandalizan y murmuran cuando Jesús la perdona.

Jesús.jpgVisto lo visto, Jesús se dirige ahora al fariseo y lo llama por su nombre. Le va a hacer una serie de reproches, a ver si cae en la cuenta de sus propios errores: Simón, cuando he entrado en tu casa, no me has recibido con las muestras de hospitalidad que se acostumbra a tener entre nosotros: No me has provisto de agua para lavarme los pies, no me has ofrecido tu beso de paz, ni has ungido mi cabeza con óleo.

Pero lo que más desconcierta a Simón, y al resto de los comensales, es que contraponga su conducta con la de la mujer, presentándola como modelo de creyente.

El segundo personaje es una contraposición total: es mujer y por añadidura, pecadora pública; sin nombre, sin reconocimiento, sin prestigio… Pero acude a Jesús equipada con las actitudes del verdadero creyente: Un gran amor y una fe ciega en Jesús.

  1. Con sus gestos hace públicos sus sentimientos, sin importarle el qué dirán.
  2. Se reconoce pecadora, acogida, liberada, salvada… y no por méritos propios.
  3. Ve en Jesús al Salvador que la regenera y le devuelve su dignidad.
  4. Confía plenamente en Él y lo hace objeto de un derroche de cariño.
  5. Por eso está llena de gratitud, generosidad y ternura.

La actitud de Jesús pone en entredicho al “observante” y destaca la actitud de la “creyente”, que ama mucho y cree a fondo perdido, porque se ha sentido salvada sin merecerlo.

Según lo visto, la propuesta de Jesús sería: Salva la fe que dinamiza el amor.

Hna. Josefina Peñas Toledano @PenasToled

Hospitalaria de Jesús Nazareno, Franciscana

¿Qué hacemos nosotros?

En el evangelio hay dos escenas que pueden hoy identificarnos. Por un lado, la multitud que acompaña a la viuda. Una multitud que está atada a la muerte. Y por otra, la multitud que acompaña a Jesús y está a la expectativa. En el encuentro con Jesús la muerte y la vida se entrelazan, pero la vida es más fuerte que la muerte y termina por envolverles a todos. Al final, todos proclaman la gloria de Dios que les ha llevado a la vida.

jim_caviezelVivimos momentos duros de injusticia, absurdo, rabia y temor. Somos la multitud que acompaña con cantos de muerte la realidad de tanta gente desesperada, sumida en la injusticia y la muerte. Podemos quedar atrapados en esa realidad que enreda y ahoga o sencillamente mirar a Jesús y descubrir, en lo más profundo de la muerte, el signo de vida y abrazando la tristeza y la dureza del dolor, calentar con nuestra vida la frialdad del abandono y devolver la vida.

Podemos ser así el cortejo que aclama “Te ensalzaré, Señor, porque me has librado”. Me has librado de la mirada cómoda de quien se lamenta pero no hace nada; me has librado del escepticismo para llenarme de esperanza; me has librado de la rabia para convertir mi fuerza en dulzura y mansedumbre; me has librado del temor para fortalecer mis rodillas vacilantes y abrir mi boca en alabanza tuya, es decir en la defensa cierta del pobre; me has librado del pensamiento superficial para llegar a la profundidad de tu Palabra y convertirme en testigo tuya; me has librado de la individualidad egoísta para convertirme en carne de tu carne y ser así comunidad en comunión fraterna, mesa compartida; me has librado del odio y el absurdo para llevarme a la reconciliación contigo y desde Ti a todas las criaturas, a todos los hermanos y hermanas.

Vemos todos los días la muerte y la multitud que la acompaña, ¿qué hacemos nosotros para ser una comunidad de vida que entrega la vida para que otros tengan vida en abundancia? ¿Qué hacemos en la realidad visible de los refugiados, de la inconsistencia política de nuestro país, de quienes siguen obcecados por defender más los dogmas y estructuras que la alegría, libertad y vida del Espíritu?. ¿En qué cortejo queremos estar?

Como Francisco de Asís, una vez más, nos planteamos una pregunta: Señor, ¿qué quieres que haga?. Y espabilamos nuestros oídos para escuchar la respuesta “Repara mi Iglesia, que amenaza ruina, no te quedes en la edificación de templos de piedra. Abre tu corazón a los caminos intransitables del mundo y en ellos me encontrarás y despertaras a la VIDA”.

Hermana Carmen Pons

Franciscanas de la Inmaculada

¿Qué estás dispuesto a ofrecer a Jesús?

SOLEMNIDAD DEL SANTÍSIMO CUERPO Y SANGRE DE CRISTO

Me encanta este pasaje del evangelio… ¡qué ingenio el de Jesús, qué maravilla! Nos hace creer que no sabe… y sin embargo, bien lo sabe todo, absolutamente todo, pero quiere contar con cada uno de nosotros.

Él perfectamente podría haber dado de comer sin más a todas las personas que estaban escuchándole… y durante varios días. ¡¡¡Cada día!!!!!
Pero para nuestra sorpresa… decide esperar a que sean los mismos discípulos quienes se percaten de la situación y vayan a Jesús. La solución que los discípulos le plantean es bastante cómoda… “que se vayan a sus casas… que los despida…” Al fin y al cabo ellos no tienen para tantos… y habría que ir a conseguir más a otro lugar…

Veo esta actitud y espontáneamente me sale una sonrisa… ¿será que nosotros también actuamos así ante las necesidades que nos rodean y vamos a Jesús proponiéndole soluciones cómodas para nosotros”.

Lo fascinante es la respuesta que les da: DADLES VOSOTROS DE COMER.
Mil y una excusas caben ante esta respuesta de Jesús… pero les da una gran lección: Solo es necesario poner en manos de Jesús todo lo que tenemos, nuestra persona, pero totalmente. Él ya se encargará de multiplicarlo, de hacerlo crecer… y por supuesto, de dar de comer a través de nosotros a todas las personas que nos rodean… Puede ser con alimentos, ropa, cariño, cercanía, perdón, disponibilidad, generosidad, sonrisas…

Sin título-6Ahora te toca a ti, ¿qué estás dispuesto a poner en juego? ¿Qué estás dispuesto a ofrecer a Jesús? ¿Te reservas algo? ¿Por qué?

Puede que tengas dudas… que te sientas cansado también, o que no veas cómo hacer… no pasa nada. También puedes dejar que otros te den de comer… puedes acudir a Él y recibirle en la Eucaristía… como nos decía María Emilia Riquelme, nuestra fundadora: “El en la eucaristía se da por entero a ti”. Así que si vacilas… si dudas… permite que Él entre en tu vida y sáciate de Él y eso te dará fuerza para vivir con intensidad cada día, para vivir la vida al máximo, dándote, ofreciéndote, siendo su prolongación, pero no lo olvides: NECESITAS ALIMENTARTE DE ÉL.

Busca a Jesús en la Eucaristía… en la Adoración. Confía en Él!!!

Davinia Martínez Sempere

@Davinia_mss

Misionera del Santísimo Sacramento y María Inmaculada

www.misionerasdelsantisimosacramento.org

¿No entiendes a Dios?

Solemnidad de la Santísima Trinidad, el Misterio de un Dios, solo uno, pero a la vez Trino, tres personas.

La misma Iglesia habla de ello como de un misterio y todos hemos leído las más diversas explicaciones humanas para… tratar de entenderlo.  Necesitamos de “estas explicaciones”, no entendemos a Dios…

La cosa es que… no nos pasa solo en esto, nos pasa también en nuestro día a día, y nos agobiamos por ello: “¿Cómo va a pedirme Dios esto a mí que soy de esta manera? Imposible” o “¿Por qué me ocurre esto?”.

Tiene su cierta guasa… No entendemos… A DIOS.  ¿Debería crearnos malestar? ¿Debería hacernos dudar de lo humano y lo divino a diario? No ¡¡Dios es Dios!!  Él, Él creó el sol y puso la tierra a la distancia adecuada para que yo no me chamuscara…  ¿Y yo? Yo… soy una personita limitada.

Hoy, Solemnidad de la Santísima Trinidad… quiero dejar de hacerme preguntas, de hacerLe preguntas, quiero ACEPTAR, en la certeza de que ¡¡Él sabe más!! ¡¡Infinitamente más que yo!! Y, si acepto su divinidad, tengo que aceptar que jamás, al menos mientras dure mi paso por esta tierra, llegaré a comprenderle del todo.

Noemí Saiz @buscoalgomas

www.buscoalgomas.com