!No te quedes mirando al cielo!

Cuarenta días después de la Pascua, la Iglesia celebra la Ascensión del Señor al cielo. Lo que celebramos hoy, más que un acontecimiento cronológico es toda una realidad de la glorificación del Señor.

Hoy el Señor nos invita a no quedarnos mirando al cielo, sino a volver la mirada al mundo con el compromiso de trabajar por el Evangelio. Jesús no nos dejó solos, se quedó presente en la Eucaristía, cumpliendo la promesa de estar con nosotros todos los días hasta el fin del mundo. Asciende, pero nos promete que su presencia nos fortalecerá por medio del Espíritu Santo, que su cercanía será permanente.

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También hoy con la Ascensión el Señor nos enseña que debemos tener muy bien puestos los pies en esta tierra, pero aspirando a los bienes celestiales, donde la dicha y la felicidad la disfrutaremos en plenitud. No somos seres terrenos, somos peregrinos, caminantes, cada día nuestros pasos nos deben llevar a ascender al encuentro definitivo con el Señor.

Por eso se nos invita a vivenciar cada día la Eucaristía de manera consciente y fervorosa, la adoración a Jesús como un encuentro de intimidad y el bien a los hermanos de manera desinteresada, pidiendo siempre la luz del Espíritu Santo que nos enseñará todo lo que debemos decir y hacer.

Puede que estemos un poco impacientes, pero si miramos a la Virgen María, comprenderemos la grandeza de la dulce espera y de la fe confiada, pues con el tiempo los frutos se verán. Ella perseveró y obtuvo la gracia de ser llevada al cielo en cuerpo y alma.

Geani Valencia

Misionera del Santísimo Sacramento y María Inmaculada 

Promesas Cumplidas

Ey, tú, buscador, ¿buscas a alguien que cumpla sus promesas, que no te deje en la estacada, solo, sin nadie…? ¡qué no te engañen! A quien tú buscas es a Jesús de Nazaret, sí, ese a Quién mataron colgándolo en un madero y que resucitó.

IMG_4009¿Sabes la última? nos promete que ¡¡no nos va a dejar solos!! Uff qué tranquilidad. Claro que nos pide algo…”Si me amáis…si aceptas mis mandamientos…”.

Pensándolo bien, me compensa, yo lo amo y Él me enviará la Defensor, ya no he de temer a nada; NUNCA SOL@.

Amar es entregarse, ¿a qué esperas? Ya lo tienes todo para dar el salto que te falta, dentro de unos días estará contigo el Espíritu de Dios y entonces todo cobrará sentido, todo lo que buscabas, será encontrado ¡y con creces! porque desaparecerán tus miedos, tus inseguridades ¡ya lo tienes! AMA y serás AMADO.

Entrégate al verdadero amor, ÉL nunca te va a fallar.

Madre Elena Herrera de San José @quierosermd

Madres Desamparados y San José de la Montaña

 

APÚNTATE A VIVIR UN CIRCUITO SPA

¡Sí, has leído bien! Las primeras palabras del evangelio de este domingo son: “No perdáis la calma”, Jesús nos invita a  vivir un itinerario spa para mantener nuestra belleza y nuestra salud, para que nuestros rostros sean reflejo de Dios.

5df72f2d-a9ae-4e62-b261-f78e61aa6aa6.jpg ¡Ponte el bañador y …

-Sumérgete, sin prisa, en tus anhelos más profundos de plenitud.  Ahí Él te dice: Yo soy la Verdad. ¡No la pierdas!

-Descansa, sereno, en la fe firme de corazón, en la confianza sin fisuras. Ahí el te dice: Yo soy el Camino. ¡No lo pierdas!

-Déjate envolver, en paz, por el aroma que desprende cada minuto, cada segundo. Ahí el te dice: Yo soy la Vida ¡No la pierdas!

 Y para terminar sencillamente disfruta, permanece,  en Él, en comunión el Padre, con los otros, con la tierra. Ahí el te dice: “harás obras mayores que las que yo hago”.

 « Basta un  hombre solo , para que haya esperanza, y ese hombre puedes ser tú. Después hay otro “tú” y otro”tú”, y entonces nos convertimos  en “nosotros”. Y cuando existe el “nosotros”, ¿comienza la esperanza? No. Esa empezaba  con el “tú”. Cuando existe el  nosotros, comienza una revolución. (Papa Francisco)

Apúntate a  vivir la revolución de la Pascua y por favor, ¡No pierdas la calma!

Manoli Alcaide

Centro La Pietà

LA VOZ DEL AMOR

¿Alguna vez has sentido la voz del Amor, una voz que pronuncia tu nombre y te haga sentir que eres única, único? ¿una voz que te hace experimentar que tu vida es preciosa y no te cambiarías por nada ni por nadie? ¿una voz que ilumina Tú vida y la llena de sentido?. Sólo un Amor, un Amor con mayúsculas es capaz de pronunciar nuestro nombre de esa forma.

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Hoy, este domingo, Su Voz quiere alcanzarte y decirte al oído: “quiero hacerte feliz” “He venido para que tengas vida y vida abundante” ¿Por qué tienes miedo a escuchar mi Voz? ¡Deja que pronuncie tu nombre! ¡Deja que te ame! ¡Ábrete! ¡Decídete a entrar conmigo, entremos juntos! Yo soy el Buen Pastor, el que te cuida cada día. Yo soy la puerta, la puerta de la Felicidad que buscas. Yo soy. Llegarán hasta ti otras voces, se abrirán ante ti otras puertas, ¡que no te engañe su apariencia, su brillo, la amplitud de la entrada, sus promesas atractivas! La puerta de la Vida, la del amor verdadero es estrecha y tiene forma de cruz. La felicidad, la vida plena sólo se puede alcanzar por la lógica del Evangelio “perder la vida para encontrarla” servir y entregarse para ser feliz”. Como dice la oración de S. Francisco “que no me empeñe tanto en ser comprendido como en comprender, en ser amado como en amar, porque es dándose como se recibe, es olvidándose de sí como uno se encuentra”

¡He venido para que tengas vida y vida de “a tope” en sobreabundancia. ¡Escucha hoy mi voz! ¡Ábrete a mi! Soy Tu Pastor ¡entra conmigo!

Inma Soler

Auxiliares del Buen Pastor (Villa Teresita) 

Dejarse Encontrar

Emaús es la historia de dos discípulos desilusionados y desorientados: “Nosotros esperábamos…” no entendieron lo que pasaba con ese Jesús-Dios, que era diferente a lo que esperaban.
Miraban hacia otro lado y están tristes hasta que Jesús se pone a su lado en el camino y ellos se dejan encontrar. Esa es la clave; DEJARSE ENCONTRAR POR EL RESUCITADO mientras vamos de camino.
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El texto evangélico prosigue : “le reconocieron al partir el pan”. Allí nos quiere encontrar Jesús. Allí nos espera… en la celebración-memorial de su entrega y en la fracción del  otro pan, el del amor. Cuando nos damos a los demás, cuando nos dejamos partir y repartimos generosamente los dones recibidos gratis… Jesús nos reconoce a nosotros como sus amigos, su familia y de los suyos.
Pongámonos en camino ..  y pidámosle a Jesús que abra nuestros ojos para que podamos descubrirlo siempre, pero sobre todo cuando “anochece y la tarde ya va de caída”.
Buen camino con el resucitado.
Sor Luisa

¡SEÑOR MÍO Y DÍOS MÍO!- VIÓ Y CREYÓ

“No seas incrédulo sino fiel”; las palabras del Jesús en este domingo, dirigidas a cada uno de nosotros, resuenan en nuestro interior y nos cuestionan nuestra débil fe ¡Cuánta fe nos falta, cuánto miedo a la vida, cuánta desesperanza, cuánto temor! Si no veo, no creo. Qué bonito cuando dice el texto: “Vio y creyó”. Pero, qué triste la queja del Señor: “Dichosos los que creen sin haber visto”.

Realmente vivimos en un mundo en que todo se mide, todo se palpa, todo se pesa, que se demuestre todo, si no lo vemos, no creemos. Y éste es el medidor de nuestra fe. Pero, “¿Y cuál es el medidor de la fe? ¿Cómo sé yo que tengo fe?”. Y el único medidor es el agradecimiento. Si tú y yo sabemos agradecer todo, todo ese amor de Dios  que se nos da diariamente, tendremos fe. Pero nos falta mucho… Pero sabemos que el Señor nos da mucho ánimo.

Recojamos hoy los grandes dones de la resurrección: la paz, que tanta falta nos hace en nuestras manifestaciones, en nuestra vida; la fe, creer sin ver (¿puede decir Jesús de ti y de mí eso: “dichoso eres porque crees sin ver”?); la alegría de saber que Él está y convive con nosotros, nos tiene que confirmar y hacer pasar por esta experiencia pascual, que nos llena de PAZ, de ALEGRIA y de MUCHO AMOR.

Éste es el gran don de la Pascua. “Jesús, que tu amor nunca nos abandone y esté siempre con nosotros, porque sabemos que Tú has venido para darnos la fe que nos falta, la paz, el amor y la alegría. Ten compasión de nuestra poca fe, ayuda a nuestra incredulidad para que seamos testigos alegres de Ti. Insúflanos, danos tu aliento y tu Espíritu para que repitamos sin cesar ante tu gran amor: “Señor mío y Dios mío”.

Es lo que mejor deseo en este domingo que está envuelto de la gran Misericordia de Jesús, que solo quiere infundirnos PAZ, FE Y ALEGRÍA. “Porque has visto has creído. Dichosos los que sin ver creen” “Señor mío y Dios mío” “Vio y creyó”

                                                           Francisca Sierra Gómez

                                               Celadora del Reinado del Corazón de Jesús

 

¿A QUIEN ESTÁIS BUSCANDO Y DÓNDE?

Una pertinente pregunta que recogen los evangelistas Mateo y Juan en los evangelios que se proclaman en la Vigilia Pascual y el Domingo de Resurrección (Mt 28,1-10 y Jn 20,1-9). Ambos puntualizan, que cuando Mª Magdalena y “la otra María” se dirigían al sepulcro con aromas para ungir el cuerpo de Jesús, todavía estaba oscuro, pero ya despuntaba el DÍA y la oscuridad iba cediendo paso a la LUZ. Preludio de Resurrección. Todo había sido tan trágico y precipitado que ni siquiera pudieron hacer con Jesús según se acostumbraba a enterrar entre los judíos.

Las mujeres que habían acompañado a Jesús hasta el Calvario, fueron testigos de que la tierra tembló cuando Jesús descendió al foso de la iniquidad, la desolación y la muerte. Ahora a su llegada al sepulcro, la tierra se estremece por la explosión de VIDA que brota de su interior.

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Los centinelas temblaron, pero de miedo, mientras que el ángel le dice a las mujeres: “vosotras no tenéis que temer, ¿buscáis a Jesús Nazareno, el crucificado? Pues no está aquí, ¡HA RESUCITADO¡ Id a todo prisa y decidle a sus discípulos: ha resucitado de entre los muertos y va delante de vosotros a Galilea. Allí lo veréis”.

Jesús mismo se les aparece, las invita a alegrarse, a no temer, y les ratifica el mandato del ángel: ID y comunicar a mis hermanos…Las mujeres quedan constituidas en apóstoles de pleno derecho. Sorprende que personas de la talla de Pedro y Juan desaparezcan de la escena y sean las mujeres las que Jesús constituye en enviadas especiales para cubrir la más grande noticia de todos los tiempos: su RESURRECCIÓN. Son las preferencias de Jesús por lo marginal.

Los evangelistas coinciden en concederle un protagonismo especial a Mª Magdalena, la pecadora pública que amaba mucho a Jesús porque se sintió acogida, perdonada, restablecida por él sin pedirle explicaciones ni hacerle reproches. Pero ¿a quién se refiere san Mateo al hablar de “la otra María”?. Entendemos que se trata de alguien entrañable y querido de todos. Pero ¿Por qué no decir su nombre y sí el de Salomé, Juana, o la madre de Santiago?

El corazón intuye que se refiere a María, la madre de Jesús, ¿cómo no iba a ser la primera en estar junto a su hijo? Quizá el evangelista quería poner de relieve que la iglesia mensajera nacida de la resurrección, no está basada en lazos de carne y sangre, sino que hunde sus raíces en la filiación divina. A María le alcanza el privilegio de ser miembro de ambas familias.

Pero para encontrarse con el Resucitado hay que ir a Galilea, la región donde Jesús vivió, formó el núcleo de la Iglesia naciente, inició su vocación primigenia: “dar vida en abundancia”, sanando corazones destrozados, vendando heridas; donde presentó el Reino de Dios como el reino de la justicia, del amor y de la paz y patentó su opción preferencial por los pobres; allí declaró dichosos, a los que sufren… no porque llorar, sufrir o ser perseguido sea un bien en sí mismo, sino porque Dios está de su parte como su mejor aliado.

La Resurrección es una invitación a ir a “nuestras galileas”, no de turismo, sino para ver al Resucitado, escuchar su voz, despertar la esperanza, experimentar su vida, optar por sus preferencias, descubrir su presencia en cada ser y en cada acontecer, gustar de su amistad, disfrutar el gozo de saberlo presente en nuestro devenir histórico.

¡FELIZ PASCUA DE RESURRECCIÓN!
Hna. Josefina Peñas Toledano
Hospitalaria de Jesús Nazareno, Franciscana

¡VIVA MI REY!

Celebramos el llamado Domingo de Ramos, el día de la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén una semana antes de su Crucifixión y Muerte.

Es la oportunidad, nuestra gran oportunidad para proclamar a Jesús como rey y centro de nuestras vidas. ¿Cristo es Rey y Señor de mi vida? ¿Quién reina dentro de mí, Cristo o algún otro?   ¿Podemos decirle a Jesús ¡Viva mi Cristo!, ¡Viva mi Rey!? Decirle a Jesús, que es el Rey de nuestras vidas significa que queremos seguirle aunque tengamos que sufrir o morir por Él

Sin título-2Vivir «para el Señor» significa vivir por Él, con Él, y para Él, para su gloria, por y para su reino.

Y….como dice la canción de Marco López “Jesús está vivo”,

“Tanto amó Dios al mundo que a su único Hijo, él entregó,

para que todo aquel que crea en él no muera más tenga vida eterna.

¡Jesús está vivo! ¡Jesús está vivo! Es el Pan de Vida, bajado del Cielo.

 ¡Jesús está vivo! ¡Jesús está vivo!

 Su Sangre me sana y sacia mi alma.

 Está vivo, está presente, mi Dios es real, y yo le adoro reverente.”

Que esta Semana Santa sea un tiempo de decirle al Señor Jesús con todas nuestras fuerzas ¡Viva mi Cristo! ¡Viva mi Rey!

 

Hna. Ángela Crespo Palomares

Franciscana de la Inmaculada

¡NOS QUIERE VIVOS!

Es la llamada que nos hace hoy Jesús.

* Impactante escena: Jesús en Betania, en casa de sus amigos. Lázaro ha muerto!.
* Conmovedora su actitud – “sollozando” y “conmovido” – que deja ver las entrañas de un Dios humano, compasivo, amigo, que no quiere la muerte sino la vida!
Esa es la gloria de Dios: ¡Que el hombre viva!.

Nos quiere vivos y, sin embargo, ¡cuántas veces “deambulamos” por la vida como “muertos”… “pies y manos atados con vendas y cubierto nuestro rostro con sudario”!.

Tú y yo somos hoy esos “Lázaros” a los que Jesús contempla encerrados en nuestros “sepulcros”.
* Escúchale pronunciar con ternura y cariño tu nombre, mientras con voz potente dice: ¡Sal fuera!.. ¡Desatadlo!.. ¡Dejadle andar!.

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El Señor te necesita y quiere “vivo y libre”. Libre de ataduras, prejuicios, miedos que están “paralizando” tu vida, tu crecimiento y te impiden “ver más allá” de tu “pequeño y oscuro nicho”, sin capacidad de ser tú mismo, “viviente” pleno, lleno y transmisor de vida.

Jesús viene a “despertarte”. Es hora de “dejarse hacer” por el “Amigo que nunca falla” y escuchar Su voz que te asegura:
“Yo soy la Resurrección y la Vida”
¿Me crees?

Sor Felicidad.
Centro La Pietà.
http://www.lapieta.es

¡¡Que éste es el DOMINGO DE LA ALEGRÍA!!

En el centro de la cuaresma, Jesús a Quien tú buscas viene como LUZ, a darte la vista para que veas cuál es tu camino, el que tanto anhelas y buscas con todo tu corazón.

Hoy, tú y yo somos ese ciego de nacimiento y Jesús pone sobre nuestros ojos ese “barro”, ese sello con el que nos quiere enviar a dar testimonio del Reino.

IMG_2704El Señor da la LUZ y la vida, sí a ti que estás leyendo esto, Él ha puesto su mirada en ti que no terminas de ver. El Señor elige a quien quiere, no a quien nosotros creemos que son los mejores. Quizás te sientas pequeñ@, que ya pasó el momento o que aún te queda mucho por vivir…nada de eso importa para Dios.

Párate, éste es el momento de Dios, es tu momento.

¿Cómo no va a ser éste el domingo de la alegría? De ahora en adelante haz un borrón y deja salir la SONRISA de quien se siente amad@, elegid@ y enviad@.

Madre Elena Herrera de San José.

@quierosermd