¿AMAR A QUIEN NOS HACE DAÑO

¡Cómo nos cuesta amar al que nos hace daño o nos trata mal, o no se
comporta bien con nosotros!
Hoy Jesús nos ayuda y orienta en este tema que es tan difícil para nosotros
en muchas ocasiones ¿Qué hacer en esas situaciones poco agradables?
Claramente nos lo dice: Amar, sí, amar al que no nos cae bien, amar a los
enemigos, amar a quien nos hace mal; amar siempre y en todo, amar. Y nos
lo dice con un mandato exigente: «Amad a vuestros enemigos, rezad
por los que os persiguen, perdonad setenta veces siete ». Así
resume nuestra actitud: amar, perdonar y rezar por quien nos hace daño.
No es algo extraño, es el fruto de su experiencia con el Padre; Él es
compasivo, no actúa nunca con venganza, ni con odio, sino que disculpa,
perdona porque su amor es incondicional y es abierto a todos. Nos enseña
siempre que aunque parezca imposible, aunque no tengamos ninguna
atracción con el que nos hace daño, nunca le debemos desear el mal, sino
tratarlo como quisiéramos que nos trataran a nosotros.
Este es el programa de amor que nos regala Jesús hoy: “Sabéis que se
dijo «ojo por ojo y diente por diente, pero Yo os digo: «No hagáis
frente al que os agravia y si uno te abofetea la mejilla derecha,
preséntale la otra»”. Este es el verdadero camino de la no violencia, el
camino de no devolver mal por mal, el camino de no responder a la
violencia con violencia. Bien sabemos que el verdadero enemigo del
hombre no es el otro nuestro propio «yo» egoísta, capaz de destruir a quien
se nos oponga.
Y en este camino del amor hecho realidad, nos enseña que por encima de
todo y siempre pidamos perdón.Si he faltado en el hablar, perdón” y
nos dice como: “como mi Padre os perdona”. Y sigue todavía mucho
más; nos va dando ejemplos prácticos. Son los consejos de un Jesús que
nos enseña el gran mensaje del amor en nuestra vida.
¿Seremos capaces de perdonar? ¿Sabremos devolver bien por mal? Hoy
intentamos ser compasivos y se lo pedimos al Señor para que nos ayude a
alejar todo el mal de nuestro corazón y sobre todo, para que nos lo inunde
de ternura y de infinita misericordia. En definitiva, este es el camino para
ser como Él quiere.
Atraídos por Jesús, aprendemos a no alimentar el odio contra nadie, a
superar el resentimiento y a hacer el bien a todos. Repitamos: “Padre,
perdónalos porque no saben lo que hacen”.
Francisca Sierra Gómez

PERO YO OS DIGO

¿Por qué ni tus discípulos ni tú cumplís la ley? Es el reproche que con bastante frecuencia dirigían los fariseos a Jesús: no se lavaban las manos antes de comer, no guardaban el ayuno, tienen hambre y cortan espigas en sábado… Él mismo realizaba muchas curaciones, en sábado. ¿Buscaba provocar?, puede ser, pero lo que sí perseguía, era poner de relieve lo que es fundamental y lo que no. Nuclear es que, sea el día que sea, no podemos dejar pasar la oportunidad de manifestar con nuestras obra, sobre todo,  el rostro misericordioso del Padre y de poner a la persona necesitada en el lugar de preferencia que Dios le ha asignado.

WhatsApp Image 2017-02-08 at 10.52.06.jpegSin embargo, a primera vista, en el Evangelio de este 6º Domingo del T. O. Jesús aparece muy estricto: “antes pasará el cielo y la tierra que deje de cumplirse hasta la última letra o tilde la ley”. El quid de la cuestión es que ahora se refiere al “Mandamiento del amor, hasta a los enemigos”. No se trata de preceptos rituales,  sino del amor sin condiciones.

Dios, por medio de Moisés, había dotado al pueblo de unos mandamientos que organizasen las relaciones entre sí y con Él de manera como muy básica. Jesús con su “pero yo os digo”  eleva la exigencia del precepto para avanzar la historia hacia su plenitud.  

Desde el no matarás de Moisés al “amaos como yo os he amado amo”, hay un largo recorrido. Esa es la encomienda que trae de parte del Padre: Hacer que los hombres procedan en la vida como los hijos y hermanos son. Hasta tal punto se lo toma en serio, que no quiere recibir la oración ni la ofrenda del que está enemistado: “deja tu ofrenda y ve a reconciliarte con tu hermano y luego vuelves”. La relación con Dios se juega en la relación con los demás.

En el tema del escándalo, descrito de manera tan drástica, Jesús no está invitando a la automutilación, lo que quiere dejar claro es, que nada es tan valioso como la VIDA a la que estamos destinados, por eso no podemos permitir que nada lo impida.

Jurar por Dios es irreverente, pero ponerlo por testigo con falsedad contra una persona, es no haberse enterado de que vive encarnado en cada persona: “lo que hagáis…a mi me lo hacéis”. Concédenos, Señor, que tu enseñanza nos alcance el corazón.

Hna. Josefina Peñas

Hospitalaria de Jesús Nazareno, Franciscana

¿Qué es ser sal y luz?

Hemos celebrado hace unos días LA Jornada Mundial de la Vida Consagrada, con el lema  “Testigos de la esperanza y la alegría” y  es precisamente este domingo que el evangelista   Mateo nos recuerda la invitación de  Jesús   a ser sal y luz.

¿Qué es ser  sal?

Ser sal es dar sabor, es desdramatizar, es transformar lo amargo en dulce, lo “imposible” en posible.

Ser sal es don de Dios. Es alegría, es gozo, es esperanza.

La sal es el Amor con mayúscula, ese Amor que se  transforma  en caridad con los que no tienen, en hospitalidad con los inmigrantes, en reconciliación con los que piensan diferente, en servicio con todos mis hermanos los de cerca y los de lejos.

¿Qué es ser luz?

La luz es necesaria para vivir, para caminar. Debemos ser luminosos, llevar la luz de Cristo a todos cuantos nos relacionamos en el ámbito que estemos: niños, jóvenes, mujeres, ancianos, enfermos, inmigrantes… allí donde haya una oscuridad ahí debemos estar. Y como dice el Papa  Francisco: “El cristiano tiene que ser una persona luminosa, que lleva y da luz”

Agradecidos por la entrega y el  bien que hacen los consagrados, dispongámonos a llevar, la  luz y el sabor que es Dios amor a todo el mundo. Paz y bien

Hna. Ángela Crespo Palomares @aniuska_aponte

Franciscana de la Inmaculada

FELIZ TÚ SI TE ATREVES A SER LEVADURA EN EL MUNDO

Comenzamos un año nuevo, seguro que cargado de proyectos, sueños, deseos e ilusiones por desarrollar.

No sé cuál es tu proyecto de vida, cuáles son tus sueños, tus anhelos más profundos… ni siquiera sé si te has parado a pensarlos… pero sí sé cuál es el proyecto que nos plantea Jesús, cuál es su sueño sobre cada uno de nosotros, lo que espera de nosotros y hoy en el Evangelio Jesús nos lo enumera con las “Bienaventuranzas”.

Nos interpela diciendo: “Bienaventurados”; pero escúchalo de esta otra forma: DICHOSO TÚ, FELIZ TÚ si… y ahí sigue con esa misma enumeración que nos hace.

daviniaSon todo un programa de vida a vivir allá donde nos encontremos, con un nivel de compromiso muy fuerte, que implica la vida totalmente. Y en este programa nos habla de ser coherentes con el medio en el que vivimos, nos habla de justicia social, del bien común, de pobreza espiritual y material, de compromiso por la paz, de misericordia. Jesús no se anda con rodeos y no sólo las está lanzando al vacío para ver quién es capaz de vivir semejante plan de vida, sino que El mismo a lo largo de toda su vida lo vivió, con la gracia del Espíritu.

El cristiano debe ser una persona apasionada por Dios y por cada ser humano, que nos debe doler que exista o no este Reino de Dios que Jesús mismo comenzó. Espera de nosotros que seamos LEVADURA para fermentar la masa del mundo, y la levadura es poca, se ve poco, pero tiene grandes efectos.

Así que atrévete y busca ser levadura allá donde te encuentres, busca tu misión en el mundo, pregúntale y no te quedes tirado en el sofá. Aunque el programa que se nos plantea, al que somos llamados a vivir todos los cristianos, no es nada fácil, sí es cierto que tiene una hermosa recompensa y Jesús mismo nos lo dice al final: “Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en los cielos”

Davinia Martínez Sempere

@Davinia_mss

Misionera del Santísimo Sacramento y María Inmaculada

www.misionerasdelsantisimosacramento.org

ERA YO QUIEN TE BUSCABA Y ERES TÚ QUIEN ME HA ENCONTRADO

Sigo en el camino atento a cualquier detalle que me lleve a lo que estoy buscando; hago paradas, encuentros de oración, JMJ, campos de trabajo… de ahí me llevo mucho bueno y el corazón lleno pero… ¿dónde está mi lugar?
IMG_1721.JPGSoy yo quien voy buscando ¡¡pero es el Señor quien me busca y me encuentra!!
Donde realmente está lo que busco es en la vida de cada día, en tu quehacer diario. Hay que estar atentos, quizás ya te esté llamando en tu trabajo, en los estudios ¿lo oyes?
Pedro, Andrés… lo dejaron todo al momento ¿y tú? ¿estás dispuesto a seguirle y a ser pescador de hombres? No lo pienses más ¡da un salto en tu vida! Pon ilusión, emoción y, con Jesús, a su lado, todo será paz y alegría.
Recuerda, en tu día a día el Señor aparece y te dice VEN Y SÍGUEME.
¡No lo pienses y vete!

Madre Elena @quierosermd

¡Quita el pecado del mundo!

De un tiempo a esta parte se ha instaurado en mí aquello de que “cualquier tiempo pasado fue mejor” (debe ser cosa de los años).

Hace unos días llegó a mis oídos cierta práctica sexual de los adolescentes… no se trata de una práctica habitual, al menos eso parece… sino de “algunos adolescentes” (encima habrá que estar contento porque no lo hace la mayoría…). El caso es que esta noticia me ha hecho pensar en nuestra sociedad y en porqué ocurren  muchas de las cosas que nos hacen echarnos las manos a la cabeza.

Igual mi conclusión suena un poco simplista… pero me parece que la raíz de todo se encuentra en el hecho de que hemos echado de nuestra sociedad, de nuestras casas, a Aquel que “quita el pecado del mundo”.

puerta-redesAl meditar en el Evangelio de este domingo me di cuenta de que entre las muchas presentaciones que podía haber hecho Juan de Jesús ante sus discípulos, eligió precisamente aquella  “que quita el pecado del mundo” , prefirió lo que más de raíz tocaba al ser humano…  Jesús ha venido a salvarnos, no de los opresores, ni siquiera de la enfermedad (aunque a veces sane), ha venido a quitar de nosotros lo EL PECADO, a sanarnos desde dentro… a hacernos LIBRES.

Hoy en día hemos echado a Jesús de muchas de nuestras casas e, incluso, en muchas de los que nos hacemos llamar cristianos, vivimos a veces una fe… DESCAFEINADA… una fe… tibia, de esas que no llenan.

Hemos puesto de patitas en la calle a Quien “quita el pecado del mundo” y nos asombramos cuando nos encontramos con jóvenes hedonistas,  que no piensan más que en el propio placer, único Dios en el que tienen puestas sus vidas.  Queremos una sociedad sana, una sociedad libre, una sociedad generosa…  y no nos damos cuenta de que, cuando echo a Dios de mi corazón, solo yo importo,  mi satisfacción personal… y todo y todos los demás están por debajo de mí mismo.

Señor… vuelve a entrar en nuestros corazones, llénanos, ilumina nuestra vida… QUITA NUESTRO PECADO… porque sólo cuando esto ocurre soy luz e ilusión para los demás, soy signo de esa FELICIDAD que no se centra en mí misma, que se centra  en Otro y, con Él … en LOS OTROS.

http://www.buscoalgomas.com

 

 

¿Dónde está mi humildad?

Jesús se pone a la cola de los pecadores para hacerse bautizar por Juan. Se hizo hombre para salvar al hombre, hasta el punto de asumir nuestros pecados, pasar por lo que no era –pecador- y hacerse solidario con el dolor, el sufrimiento, la enfermedad, el pecado del hombre. No es el justo, el fariseo que es bueno y pasa delante de todos. No. Jesús no quiere parecer bueno, cumplidor, sabio. Es bueno. Las apariencias le importan poco. Por eso se pone en la cola de los pecadores. Cierto que el bautismo de Juan no puede perdonar los pecados, era solo un acto penitencial, pero no sacramental. Pero era un paso más en el camino de la humildad.

¿Y Juan? En cuanto lo reconoce, sabe que es el Mesías, que el mismo no es digno de bautizarlo sino que Jesús lo bautice a él. ¿Cómo va a bautizar Juan al Mesías? No es digno. Pero no importa. Jesús es humilde y quiere enseñarnos ese camino de humildad. En la cola de los pecadores y bautizado por Juan, cuando él es el Hijo de Dios.

Y en este gesto de aceptación de la voluntad del Padre, se manifiesta la grandeza de Jesús y el amor del Padre. El Espíritu Santo en forma de paloma se hace presente y la voz del Padre reafirma el camino de Jesús, el amado, el Hijo del Padre. Es su Hijo amado porque cumple su voluntad, su designio de salvación para toda la humanidad, a pesar de que le cueste la vida. Y este bautismo es el primer paso hacia la aceptación final de su camino de la cruz. El Amor del Padre lo sostendrá a lo largo del camino, pero Jesús acepta con humildad el dolor, el sufrimiento por amor al Padre y a toda la humanidad.

fb_img_1483790829948Me pregunto hoy si a mí me gusta ponerme en la cola de los pecadores, o si prefiero que me tengan por los buenos, los justos, los que no necesitan perdón. Me pregunto si me avergüenzo cuando me identifican con los sencillos, los que hablan con el corazón, los que tienen poca formación, pero que son buenos de verdad, aunque no reconozcamos fácilmente su bondad. Jesús estaría con ellos, ¿y yo? Me costaría ponerme en esa cola tan fácil de identificar.

¿Dónde está mi humildad, el pasar desapercibido, el “no” contar para nada importante ante el mundo? Y solo así se reflejará la imagen de Cristo en mi rostro. En el silencio, en la soledad, amar, servir, escuchar, orar… cosas tan pequeñas como ponerse en la cola, la de los pecadores.

Sor Mª Trinidad Cabrero, osh
Monestir de Santa Maria de Refet
Seró (Lleida)

Una Señal

A nosotros, como a los pastores, el Señor nos envía señales. Casi siempre esperamos que vengan desde arriba, que sean espectaculares, luminosas y potentes, pero el Señor no siempre “nos tira del caballo” muchas veces, casi siempre, nos invita a mirar hacia abajo, Le gusta romper nuestra lógica y enseñarnos a vislumbrar su Presencia en lo no aparente, en lo que pasa desapercibido, en lo pequeño, allí donde muchos pasan de largo.

Ellos, los pastores, consideramos impuros, alejados de la religión pero sencillos y capaces de acoger y confiar en las palabras de unos ángeles, creyeron y por eso vieron. Se fiaron y sus ojos pudieron percibir en aquel bebe recostado en un pesebre rodeado de animales, al hijo de Dios, al Salvador de toda la humanidad.

A veces nosotros esperamos una señal para ponernos en camino para confiar y el Señor hoy nos pregunta ¿qué esperas?¿ qué signo buscas?

villateresita27Los pastores, aunque era de noche, aunque tenían dudas, aunque hacía frio, dejaron lo que estaban haciendo y salieron a toda prisa a buscar esa señal, y vieron a “María, a Jose y al niño recostado en el pesebre” y se llenaron de alegría y dieron Gloria a Dios y no dejaban de alabarle por todo lo que habían visto y oído.

Nosotros también queremos ver y oír y en este inicio de año. Que el Señor nos despierte los sentidos para poder reconocer Sus señales. Que Él nos bendiga e ilumine el camino a seguir. Que María, la Madre de Dios y madre nuestra encamine nuestros pasos por el camino de la paz y la confianza.

Inma Soler

Comunidad Villa Teresita- Auxiliares del Buen Pastor

inmasolerg@yahoo.es http://www.villateresita.org

“El pueblo que caminaba en tinieblas vio una luz grande”

Dios viene si le dejas…si le buscas…si te dejas encontrar.
Dios -Navidad perpetua- quiere iluminar tus rincones oscuros,tus sendas enrebesadas… tu vida entera.
navidad-2016-buscoalgomas-emailDIOS ES LA LUZ. Navidad es Luz. DEJA ENTRAR LA.LUZ
Ábrete a este Niño-DIOS que se abaja para encontrarte, que se hace pobre para endiosarte… que te quiere tanto que viene a tu casa.
Busca la.luz y corre tras ella; vete al portal y arrodillate. Adora, comtempla, goza con tu Dios que viene a nacer en ti.
¡¡Feliz Navidad!!
Sor Luisa.

La gran lección de José

Querido amigo:

Nos estamos acercando poco a poco a la Navidad. La Iglesia nos va preparando también poco a poco y hoy, se nos pone la figura y el ejemplo de José ante la actitud de María.

Poniéndonos en el papel de José y también en el de María realmente nos sorprende y nos asombra.

Retrocedemos tiempo atrás y vemos a estos dos esposos, que aún no conviven juntos, y [José] se encuentra que María espera un hijo. ¿Qué actitud tiene José? ¿La difama o la denuncia ante los jueces o le da el libelo de repudio? No. Dice el texto que como era justo, no quería difamarla, sino dejarla en secreto. Esta es la gran lección de José, este hombre que acepta a su esposa y no duda, pero tiene que pasar por esa prueba providencial y esa prueba de fe. Y obedece rápido, prontamente. Éste es José, este varón justo, este hombre fiel, que se deja probar por Dios ¡Y cómo después acepta lo que Él le dice!

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Pero también aprendamos de María, que le ha costado, pero que ha dicho: “He aquí la esclava del Señor”. Y cómo ella en su ‘sí’ nos entrega y nos deja a Jesús. Y es maravilloso pensar esto. Pensar estas dos figuras es como para prepararnos a la Navidad; son las vísperas.

¡Cuántas preocupaciones tenemos, cuántas ilusiones, cuántas emociones, cuántos regalos, cuánto todo, cuántos deseos, cuánto estrés! Reflexiona el vértigo de la vida que nos envuelve y en él. José y María sólo tenían un deseo y una emoción: esperar con amor, con gozo, con cariño el nacimiento de Jesús, porque han comprendido que es el Dios-con-nosotros y el Salvador.

Hoy te invito a ponernos en esa figura tan buena de san José, y te invito a ser como él, y te invito a tener esa ilusión, y te invito a ser como María. Es la mejor preparación de la Navidad. Pensar eso: Dios-con-nosotros, que es una realidad gracias a José y gracias a María ¡Ésta es la Navidad!

Gracias, José, por ser tan fiel, por ser tan obediente, por ser tan dócil. Gracias porque pudiste superar esa prueba de la duda y de angustia. Y gracias, María porque nos ha dado con tu ‘Sí’ a Jesús.

¡Ven!, vamos a repetirle una y otra vez. ¡Ven! ¡Oh Emmanuel! ¡Muéstranos tu rostro, no tardes, te esperamos! Gracias, José, y gracias, María.

¡Ven, Jesús, no tardes!

Sor Francisca Sierra

Celadoras del Reinado del Corazón de Jesús