BuscándoTe

Marcos (9,38-43.45.47-48):

En la medida en que vamos profundizando en tu seguimiento vamos aprendiendo a encontrarte en cada momento, en cada situación… pero ¡cuidado! Podemos darnos de resabidillos e impedir que otros actúen en favor de los demás por el mero hecho de hacerlo diferente.

Salto al vacío - todo nuevo¡Cuidado! ¡Cuidado! Buscarte, Señor, en cada situación… pues estás siempre presente, actuando a través de tu Espíritu… Y el Espíritu es ¡CREATIVO! Así que es contrario a su propio ser “hacer siempre lo mismo”. No tengamos miedo y estemos atentos a su voz, que se manifiesta en lo que menos nos pensamos. Tengamos una mirada contemplativa en todo lo que nos rodea.

La clave: “en tu Nombre”.

Tú, Señor, todo lo haces nuevo a través de tu Espíritu. No dejas de “soplar” aliento de vida sobre cada uno de nosotros… ¡¡Tiempos nuevos que necesitan ser escuchados!!

Nuestra novedad eres Tú mismo, Jesús, nuestro camino, verdad y vida, el Único capaz de tocarnos el corazón y de transformarnos en hombres y mujeres nuevos capaces de amar hasta el extremo como Tú. Que nos dejemos…

“En tu Nombre”, como Tú, contigo, por ti… Renuevo hoy, Señor, mi deseo de seguir siendo prolongación tuya como alimento, fuerza y consuelo para todos mis hermanos.

Davinia Martínez

@Davinia_mss

Misionera del Santísimo Sacramento y María Inmaculada

http://www.misionerasdelsantisimosacramento.org

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BUSCANDO-TE ENCONTRÉ EN UN MUNDO AL REVÉS

Pero… ¿qué me estás contando? ¿que si quiero ser el primero, que sea el último? ¡Pues vaya! tendré que cambiar el chip, la ruta de mi búsqueda… y es que, como a los apóstoles, también a mí me da miedo preguntar qué sentido tiene todo esto… pero ¿sabes? en el fondo este “mundo al revés” me tiene pillad@ porque encuentro un no sé qué…que me hace ver la belleza, la ternura, la sencillez.

Desamparados

Pues sí, en ese niño débil, solo, desamparado oigo una voz que me llama y me dice VEN, ¡ya me has encontrado! ¿Ahí estas, Señor? Y eso que al principio me enfurecí y dije: “pero ¿qué es todo esto? ¿por qué permites estas cosas?”. Hubo un silencio… en este mundo sinsentido te dice a ti: “Anda, ve, acoge, ama, sirve que Yo estoy en ellos”.

Ya no puedo olvidar, ni mirar hacia otro lado: sí, en ese niño, en ese refugiado, en ese desamparado está el Señor. ¿Para qué seguir buscando? Aquí estoy yo y porque sé que el Señor sostiene mi vida.

¡Señor, no busques a nadie más, yo quiero ir, aquí está mi tiempo y mi vida!
Madre Elena Herrera de San José @elenahcmd