¡No tengas miedo y búscale!

El hecho de la Resurrección se dio… y nos queda la certeza de que sigue vivo entre nosotros y que así lo ha querido: “Yo estaré con vosotros todos los días hasta el fin de los tiempos”.

Podemos buscar razones físicas de cómo fue la Resurrección… perdernos en razonamientos biológicos… creer o no desde ahí… pero lo cierto es que todo eso no nos lleva a ningún lado y menos a profundizar y crecer en nuestra fe.

No está mal que lo pienses… Sin embargo, te invito a confiar en el testimonio que nos dan los primeros discípulos a través de todo el libro de los Hechos de los Apóstoles… ahí descubrimos ese “vio y creyó” que cada uno experimentó. No fueron testigos del HECHO DE LA RESURRECCIÓN, de ese hecho físico… pero sí fueron testigos de que estaba vivo en medio de ellos, de su envío, de su cercanía y amor, aún sin verle físicamente.

daviniaY tú… ¿has visto y has creído? ¿Has visto y has creído que Dios está cerca de ti, que Jesús te ama con locura, te perdona, y está siempre contigo en todo momento, que se ha quedado en la Eucaristía por ti y por mí?

Espabílate… No busques solo razones que te da la cabeza… trata de acompasar lo que tu corazón y tu mente descubren y acogen en la oración, en los momentos de paz, pero también en los de dificultad. Ábrete a descubrirle presente también en la comunidad…

¿Sabes? Un consejo… no dejes de buscarle siempre… él así se hace el encontradizo. ¡Disfruta de su presencia y compártela! Cuenta a los demás lo que experimentas y quién es para ti…

¡No tengas miedo y búscale!

Davinia Martínez Sempere

@Davinia_mss

Misionera del Santísimo Sacramento y María Inmaculada

http://www.misionerasdelsantisimosacramento.org

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¿Estás cansado del camino?

¿Estás cansado del camino? Ven, párate, hoy Jesús tiene algo que decirte “He deseado enormemente comer esta comida pascual con vosotros” contigo.
Ven, siéntate, mucho te va a decir con sus palabras, sus gestos…y esto te dará la fuerza para caminar contra viento y marea.
FullSizeRender (2).jpgHoy Jesús comienza su propio camino y tú y yo lo vamos a acompañar, no lo vamos a dejar solo ni en la Noche Oscura, ni camino del Calvario, ahí al pie de la Cruz, no está sólo, tú estás con Él, no hay nada más…SILENCIO, COMPAÑÍA Y DOLOR ESPERANZADO.
Ánimo, prepara tu corazón para vivir una Semana Santa diferente, el Señor está deseando vivir estos días contigo, y tú ¿quieres vivirlo con Él?
Sí, estás en el camino adecuado. “Ora para no caer en la tentación” ha llegado la hora,
se valiente, ten ánimo, no desistas en la BÚSQUEDA… que también hay momentos de ausencia, de dolor, de cruz; vívelo, gústalo porque será semilla que brotará con más fuerza.
Vamos que ya está aquí, entra humilde y victorioso; vamos coge tu lugar, a su lado, vive cada momento, escucha, ora, reflexiona…sin duda “el Maestro está ahí y te llama”.
Madre Elena Herrera de San José
@quierosermd

Piensa: ¿Quién eres tú?

Tres personajes aparecen en el Evangelio hoy: Un Padre bueno, un Hijo algo “Caradura” y el Hijo “Cumplidor”.

Es inevitable acercarse a este relato bíblico sin tomar partido por uno de los dos hermanos. No te voy a explicar aquí quién es cada uno de ellos  porque, seguramente, lo hayas escuchado muchas veces, pero te voy a pedir que, una vez más, pienses “¿Quién soy yo?”.

IMG-20150921-WA0007Ninguno de los dos hermanos es “perfecto”, eso por descontado: el que se queda en casa ha luchado duro consigo mismo para seguir allí pero nunca lo ha hecho por verdadero amor… el cumplimiento de las normas le pesa y solo espera una recompensa mejor.  ¿Y el hermano menor? Se ha marchado, ha acabado con todo y… sí, ha vuelto pero…, seamos serios, solo porque se estaba muriendo de hambre.

Me parece que, lo que nos toca hoy es ponernos en el lugar que “nos corresponde” y darnos cuenta de cómo y, sobretodo, porqué hacemos las cosas con Dios. Os pido, me pido, encontrar qué razones me llevaron a volver al Padre (o me llevan a volver a Él) y qué razones me hacen permanecer y no apartarme de Él.  Porque, si solo lo hago porque “hay que hacerlo”, si solo lo hago porque “es lo que se espera de mí” o “lo que toca”…  E, incluso, si solo lo hago porque “con Él estoy más tranquilo”, porque “me da paz”, porque “me llena”, entonces no lo estoy haciendo bien.

Depuremos nuestras intenciones y… BUSQUEMOS SOLO A DIOS. Escarbemos en el fondo de nuestra alma y pongamos en Sus manos, sin disfraces, lo que hay… ¡TODO!

Porque, un día, la “mera obligación” no será suficiente y nos hará flaquear,

Porque, un día, Dios no nos “dará tanta paz” o no nos parecerá sentirle “tan presente” en nuestra oración.

Porque, un día, si no lo hacemos POR AMOR… ¡Nada tendrá sentido!

Noemí @buscoalgomas

www.buscoalgomas.com